Que ricos d铆as hemos tenido, con un poco de frio por las ma帽anas y atardeceres de pel铆cula con nubes incendi谩ndose al ponerse el sol y luego un cielo estrellado, no cabe duda que se empieza a sentir el fin de a帽o
Es tiempo de empezar a hacer un recuento de la vida que hasta el d铆a de hoy hemos llevado durante este a帽o y salvar lo mas que se pueda los prop贸sitos de a帽o nuevo para no dejar pendientes y disfrutar al m谩ximo con los preparativos para las fiesta de fin de a帽o.
Y para mantener el animo recordemos que el compartir con las personas amadas nos da la fuerza necesaria para seguir adelante, aqu铆 una historia para los enamorados, como yo.
El Amor Y La Locura

Cuentan que una vez se reunieron en un lugar todos los sentimientos y cualidades de los hombres.Cuando el Aburrimiento hab铆a bostezado por tercera vez, la Locura, como siempre tan loca, les propuso:—¿Jugamos a los escondidos?La Intriga levant贸 la ceja, intrigada, y la Curiosidad, sin poder contenerse pregunt贸:—¿Y c贸mo es eso?—Es un juego –explic贸 la Locura–, en que yo me tapo la cara, comienzo a contar desde uno hasta un mill贸n mientras ustedes se esconden, y cuando haya terminado de contar, el primero que encuentre ocupar谩 mi lugar para continuar el juego.El Entusiasmo bail贸 secundado por la Euforia; la Alegr铆a dio tantos saltos que termin贸 por convencer a la Duda, e incluso a la Apat铆a, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar, la Verdad prefiri贸 no esconderse, ¿para qu茅?, si al final siempre la hallaban; y la Soberbia opin贸 que era un juego muy tonto –en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella–, y la Cobard铆a prefiri贸 no arriesgarse...—Uno, dos, tres... –comenz贸 a contar la Locura. La primera en esconderse fue la Pereza que, como siempre, se dej贸 caer tras la primera piedra del camino.La Fe subi贸 al cielo y la Envidia se escondi贸 bajo la sombra del Triunfo, que con su propio esfuerzo hab铆a logrado subir a la copa del 谩rbol m谩s alto.La Generosidad casi no alcanzaba a esconderse... cada sitio que encontraba le parec铆a maravilloso para alguno de sus amigos; ¿un lago cristalino?... ¡ideal para la Belleza!; ¿la hendija de un 谩rbol?... ¡perfecto para la Timidez!; ¿el vuelo de la mariposa?... ¡lo mejor para la Voluptuosidad!; ¿una r谩faga de viento?... ¡magn铆fico para la Libertad!... as铆, termin贸 por ocultarse en un rayito de sol.El Ego铆smo, en cambio, encontr贸 un sitio muy bueno desde el principio... ventilado, c贸modo...¡pero s贸lo para 茅l!La Mentira se escondi贸 en el fondo de los oc茅anos –¡mentira!, en realidad se escondi贸 detr谩s del arco iris–, y la Pasi贸n y el Deseo en la profundidad de los volcanes.El Olvido... se me olvid贸 d贸nde se escondi贸... pero eso no es lo importante.Cuando la Locura contaba 999,999, el Amor a煤n no hab铆a encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado... pero divis贸 un rosal y, enternecido, decidi贸 esconderse entre sus flores.—¡¡¡Un mill贸n!!! –grit贸 la Locura y comenz贸 a buscar. La primera en aparecer fue la Pereza... s贸lo a tres pasos de una piedra. Despu茅s escuch贸 a la Fe discutiendo con Dios, en el cielo... ¡sobre zoolog铆a!; y a la Pasi贸n y al Deseo los sinti贸 en el vibrar de los volcanes.En un descuido encontr贸 a la Envidia y, claro, pudo deducir d贸nde estaba el Triunfo. Al Ego铆smo no tuvo ni qu茅 buscarlo... 茅l solito sali贸 disparado de su escondite... que hab铆a resultado ser ¡un nido de avispas!De tanto caminar, la Locura sinti贸 sed y, al acercarse al lago descubri贸 a la Belleza. Con la Duda result贸 m谩s f谩cil todav铆a, pues la encontr贸 sentada sobre una cerca sin decidirse a煤n de qu茅 lado esconderse.As铆... fue encontrando a todos: al Talento entre la hierba fresca; a la Angustia en una obscura cueva; a la Mentira, detr谩s del arco iris... –mentira, si ella estaba en el fondo del oc茅ano–, y hasta el Olvido... que ya se le hab铆a olvidado que estaba jugando a los escondidos...Pero s贸lo el Amor no aparec铆a por ning煤n sitio.La Locura busc贸 detr谩s de cada 谩rbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en la cima de las monta帽as y, cuando estaba por darse por vencida, divis贸 un rosal y las rosas. Tom贸 una horquilla y comenz贸 a mover las ramas... cuando, ¡de pronto!, se escuch贸 un grito doloroso... ¡¡¡las espinas hab铆an herido en los ojos al Amor!!!La Locura no sab铆a qu茅 hacer para disculparse... llor贸... rog贸... implor贸... pidi贸 perd贸n y hasta le prometi贸 ser su lazarillo.Desde entonces... desde que por primera vez se jug贸 a los escondidos en la Tierra...
¡¡¡el Amor es ciego y la Locura siempre lo acompa帽a!!!